Ajedrez sin Fronteras, el increíble origen de una modesta ONG


Este artículo fue publicado en El Confidencial el día 24 de diciembre de 2015. Lee el original haciendo click aquí.

En una visita a Daramshala –famoso lugar de peregrinación budista por ser la residencia oficial del Dalai Lama–, se fraguó accidentalmente la idea embrionaria que gestaría años más tarde la obra social de Ajedrez sin Fronteras, una ONG española con más de quince escuelas-talleres abiertos en Asia, África y Europa.

Un anciano monje tibetano, cercano a los ochenta años, habitante de un avejentado cuerpo muy maltratado durante su cautiverio a manos de las autoridades comunistas, me recibió con esa natural bondad de la que hacen gala todos los que “ya han visto” y que navegan en la sabiduría de los humildes. Un iluminado sin duda, transmitiendo paz y serenidad con una energía mágica que me envolvía amablemente. Tras una meditación de una hora en un silencio inusual, comimos frugalmente unos dátiles y unos gajos de mandarina a medias, que cabían en la palma de una mano. Consumada esta ceremonia de la austeridad, nos acercamos un poco más a la felicidad en pos de la práctica del juego más antiguo que conocen los humanos, el ajedrez. Era el monje renunciante, un jugador consumado y diestro, que tras una durísima y reñida partida con lances favorables para las dos partes acabó en tablas acordadas.

Pero este hombre santo y humilde, a punto de iniciar el Gran Tránsito, al término de la partida me pidió que me quedara unos días para dar clases de ajedrez a los chavales de la escuela búdica, cosa que hice muy a gusto durante una semana. Pero la cosa no acabó ahí. Cuando me fui a despedir de él, me dio el nombre de un venerado Rimpoche en Lhasa, un iluminado que vivía en la más absoluta clandestinidad, en la capital de aquel fenecido Tíbet sustanciado en una larga tradición espiritual, ora de corte científico-filosófico, ora místico y mágico (el Tantra Bon).

Esta límpida y vasta región de un azul intenso y de lagos y montañas donde se arruga el cosmos del creador, fue arrollada el siete de octubre del año 1950 por uno de esos trágicos y demoledores tsunamis que cíclicamente amortajan inesperadamente a esta abandonada humanidad. Una guerra asimétrica, despojó a este anciano pueblo de sus más preciados signos de identidad.

En efecto, viajé a Lhasa y conocí a este venerable hombre que emanaba una forma inusual de “Ser” no terrenal y absolutamente asombrosa, alguien indescriptible donde los haya. En nuestra idea de fomentar el ajedrez sin ofender a nadie, respetamos el anonimato de este hombre y detalles asociados para no perjudicarle a él y sus compañeros de afición. Hoy por hoy, es la única escuela clandestina de Ajedrez sin Fronteras.

Una herramienta para la paz

La idea de buscar en el ajedrez una herramienta de solución de conflictos entre las partes, o como formato de expresión artística y lúdica, es lo que ha llevado a Ajedrez sin Fronteras a abrir escuelas en campamentos de refugiados en el sur de Argelia (Dajla y Bojador), en cárceles etíopes y eritreas, en el macroorfanato de Wkro-Tigray dirigido por el incomparable y ejemplar misionero Angel Olaran –un lujo para la humanidad–, en la luminosa intimidad de los monasterios de Meteora-Athos para los monjes silentes, y en las varias escuelas que mantiene en su ámbito de actuación la admirable institución que es la Fundación Vicente Ferrer en Annantapur-India, en la que se actuó durante tres semanas en una inmersión al ajedrez con cerca de trescientos chicos y chicas invidentes en un proyecto que sigue abierto.

En el 2016, los proyectos inmediatos con carácter prioritario se orientan a la creación de dos escuelas-taller en el campamento de refugiados palestinos de Sidón-Líbano, y en el de Al Zaatari en Jordania que alberga a la diáspora siria. En ambos se darán cursos intensivos para la preparación de monitores promoviendo su inserción laboral como titulados con los contenidos del examen específico exigido por la Federación Española de Ajedrez. Quedan varios proyectos pendientes de apadrinamientos o de la voluntad filantrópica de quienes deseen colaborar parcial o totalmente en la financiación de cualquiera de estas apuestas en las que se intenta acercar a los desheredados por diversas circunstancias, este antiguo arte-ciencia. Ajedrez sin Fronteras está abierta a ser auditada en cualquier momento, por sus socios, las ONGs con las que colabora, y obviamente, por la Hacienda pública de manera abierta y sin reservas.

La incorporación de talleres de reciclaje y manualidades relativas a la construcción de ajedreces artesanales en nuestras escuelas-taller está resultando, en las últimas experiencias, un complemento y alternativa de acompañamiento a las clases de instrucción, muy interesante. La creación de ajedreces propios por parte de los alumnos y beneficiarios de estas actuaciones permite su venta o uso particular, lo que genera como valor añadido proyecciones mercantiles a través de las creaciones confeccionadas en los talleres. En los proyectos nuevos a partir del 2016 se incorporarán pequeños microcréditos para la implementación y mantenimiento de clubes de ajedrez en aquellos destinos que visitemos, a la par que financiación para los talleres de artesanía con la herramienta y materiales adecuados para elaborar ajedreces a partir del reciclaje.

En otro orden, sin abandonar el uso de materiales locales para la construcción de las escuelas-taller, allá donde las circunstancias lo exijan, el uso de tiendas de campaña ocasionalmente donadas por el ejército español, responde a los requerimientos mínimos para la formación de un club no convencional en situaciones extraordinarias –como es frecuente en las intervenciones de Ajedrez sin Fronteras–.

Desde estas líneas, mi agradecimiento a El Confidencial por permitirnos usar sus páginas como lanzadera para los proyectos de ASF. Agradecimiento que hacemos extensivo a Rosa Otero y María Jesús Vega de ACNUR España (UNHCR), por certificarnos como ONG colaboradora en su humano proyecto de asistencia para con los millones de refugiados que huyen del horror de la guerra.

Gracias asimismo a la antropóloga Nieves Botella por su enorme compromiso, al abogado Aurelio Aranda, al doctor en economía Álvaro Andani Gil por su inestimable ayuda con las sugerencias para llevar a buen puerto esta utopía, a los médicos del Ramón y Cajal por su constante apoyo a los proyectos que se han ido desarrollando a lo largo de estos años, a otros colaboradores como Iñaki Carbonell, Fran Arines, Rubén de Basurama; a Guillermo Alonso con su comprometido asesoramiento en la divulgación de ASF en los medios, al Maestro Internacional Daniel Rivera Kuzowka por su entrega en la confección de los contenidos de los protocolos de enseñanza de ASF, a mi amigo Carlos Lozano, hombre íntegro donde los haya y ajedrecista de primera línea, al presidente de la Federación Madrileña Agustín Horcajo por su apoyo incondicional para con nuestra institución, a Clare Duffy por su aliento y asistencia permanente en los momentos difíciles, al maestro mejicano Federico Moctezuma y a tantas personas anónimas que no desean ser mencionadas a pesar de que yo desearía hacerlo.

Para más información sobre nuestros proyectos o donativos para los mismos, por favor diríjanse a nuestra web.
Gracias a todos de antemano por su interés. Ajedrez sin Fronteras, una forma discreta de hacer Marca España.